Poco se imaginaba el tío Arquímedes allá por el siglo III AC, que su famosa frase «…dadme un punto de apoyo y moveré el mundo…«, iba a dar tanto de si…. Arquímedes no estaba inventando nada que los antiguos mesopotámicos no hubieran trabajado siglos atrás, pero sí fue el primero en poner «negro sobre blanco» dando paso a la primera formulación matemática de la ley de la Palanca.
No, no estoy desvariando ni «se me ha ido la pinza». Quiero explicarte con humildad que, por mucho que escribamos pareciendo ser «personas muy sesudas», no estamos inventando la rueda 😉
Anteriormente ya hemos ido hablando de porqué se cambia, cómo se desarrolla a nivel personal el proceso de cambio…..y toca incidir en cómo lo llevamos a cabo. Sigue leyendo





No hace mucho me contaba un amigo que es responsable de Operaciones en su empresa, el calvario que le suponía “bregar” con el departamento Comercial; no conseguían ponerse de acuerdo con las exigencias de éstos últimos, tenían el indicador de tiempo de servicio por los suelos, mal ambiente…. y al Director General «de morros»…Esto nunca es bueno, pero en los tiempos que corren, y más allá de lo mal que lo puedes pasar, puede significar “el cierre por defunción” de la empresa…
Teníamos pendiente, como continuación de un post anterior en el que comentábamos sobre 
A toro pasado, en ocasiones me pregunto por qué no he difundido con mayor frecuencia algunos de los logros que hemos llevado a cabo en mi experiencia profesional… Lo cierto es que, cuando te remangas y estás “metido en harina”, te centras en que tus colaboradores puedan hacer posible el proyecto, definirlo, planificarlo, ejecutarlo, medir y controlar los resultados, sin prestar atención a que la metodología que utilizas de manera natural, obedece al desarrollo de herramientas aprendidas y ya utilizadas y por eso no le concedes la importancia que merecen en ese momento.